Psicosis transexual. A propósito de un caso

Paciente varón, 18 años. Sin antecedentes psiquiátricos. Acudió a Urgencias solicitando realización de diagnóstico de tóxicos en orina tras haber confesado a su familia un cambio en su orientación e identidad sexual. El objetivo de la prueba solicitada era demostrar que no se encontraba bajo los efectos de ningún tipo de droga al darles la noticia.
AF: Antecedentes familiares psiquiátricos: Tía abuela de la madre ingresada en hospital psiquiátrico (desconocían diagnóstico).
Consumo diario de THC desde los 13-14 años. Negaba consumo de otros tóxicos. Reconocía síntomas psicóticos en el contexto del consumo (referencialidad).
A la exploración psicopatológica llamaba la atención la perplejidad, el aspecto tenso, angustiado, facies congestionada. Inquietud psicomotriz ligera. Niveles de ansiedad elevados. Sensación subjetiva de taquipsiquia. Sonrisas inmotivadas, incongruentes. Sin alteraciones nucleares de la esfera afectiva. Discurso espontáneo, inconexo, perseverante en relación a cuestiones relativas a sus relaciones de amistad y su identidad sexual, multitud de bloqueos del pensamiento, latencia de respuesta incrementada, algunas pararrespuestas, sin otras alteraciones del curso ni forma del pensamiento. No se objetivó ideación delirante al margen de un posible delirio sobre su identidad sexual. Fenómenos de eco del pensamiento. Negaba alteraciones sensoperceptivas. No conducta alucinatoria. Consumo diario de THC, y alcohol en patrón de fin de semana. No heteroagresividad. No ideas de muerte ni ideación autolítica.
El paciente refería que desde pequeño se sentía mujer, se vestía de mujer. Hablamos con su expareja quien nos relató que ella ya conocía las dudas del paciente acerca de ser mujer.
Finalmente el paciente ingresa en Unidad de Agudos ante la sospecha de un posible primer episodio psicótico a filiar, a pesar de que ser un delirio verosímil y con muy probable base real.
Tras inicio de tratamiento antipsicótico con paliepridona VO, evolucionó de manera favorable. Realizó una crítica solamente parcial de la ideación de ser mujer, pero pasó a vivir esta idea con mucha menor repercusión y desapareciendo todo el resto de sintomatología (perplejidad, taquipsiquia, discurso desorganizado, inquietud…)
Puede a veces resultar controvertido distinguir hasta dónde llega el delirio de un paciente y hasta dónde se trata de una situación real, más aún en pacientes sin antecedentes de psicosis.
En ocasiones se trata de delirios verosímiles, y con frecuencia presentan base real.
Concretamente en los delirios de identidad sexual, es muchas veces difícil el diagnóstico diferencial con una verdadera disforia de género. En la literatura se han descrito casos de personas diagnosticadas de disforia de género, cuya presunta transexualidad remitió con antipsicóticos. Hay que tener en cuenta las consecuencias muchas veces irreversibles del tratamiento de la disforia de género, por lo que realizar un adecuado diagnóstico diferencial es sumamente importante.
