Cuando el dolor deja de ser constante al hacerme sufrir. Diagnostico diferencial

Cada vez son más numerosos los casos de adolescentes que se autolesionan. Es frecuente que se asocien con la subcultura “EMO”, en la que los jóvenes manifiestan un ánimo depresivo, sensible, con vivencias de incomprensión, de rechazo social y a los que se les atribuyen tendencias suicidas y autolesivas mediante cortes intencionales. Este síntoma, que se mantiene en secreto y les da la sensación de control frente a un mundo que resulta incontrolable, ayuda de forma desadaptativa a liberar el dolor emocional mediante el daño físico. Suele ser reflejo tanto de factores sociales (el bullying o el caos familiar), como de factores psicológicos (los cuadros depresivos, una baja autoestima o trastornos de personalidad), que deben ser evaluados en una entrevista clínica.
Caso clínico:
Paciente de 13 años derivada por presentar autolesiones en ambos miembros superiores.
Antecedentes personales: Dos consultas en Salud Mental por episodios de heteroagresividad hacia su hermana menor. Hija deseada. Es la segunda de tres hermanas de 15 y 10 años.
Presenta autolesiones desde octubre de 2015 en brazos, muslos y tobillos, que relaciona con el haber sido víctima de bullying y con el estrés percibido ante las exigencias académicas. Sus padres descubren las autolesiones en fotos en su móvil y que otra amiga también se corta. La perciben irritable y aislada. Aportan agenda escolar donde aparecen comentarios despectivos hacía sí misma, expresa su angustia, tristeza y sus deseos de muerte, junto con expresiones como “Emo”, “heridas”, “suicidio”, “cuchillas”. Describe las autolesiones como un proceso en el que hay que seguir pasos rigurosos. Su lema es “sonríe, di cosas alegres y nunca pongas mala cara, porque sospecharán, te ayudarán… Cuanto más mientas, más te cortas y lo que me alegra es sangrar”. Firmado “por una niña que sólo sabía hacerse daño a sí misma”.
No manifiesta problemas de conducta en el instituto pero sí una bajada en el rendimiento. La perciben preocupada, angustiada y con dificultades para concentrarse. Destacan su timidez y sus dificultades para comunicarse y expresar sentimientos. Niegan cualquier problema de acoso en la actualidad.
Diagnóstico diferencial:
– Conductas desadaptativas en el contexto de la subcultura “EMO”.
– Cuadro depresivo.
– Rasgos disfuncionales de personalidad.
Discusión:
A pesar de que las subculturas, en sus inicios, pueden entenderse como inofensivas modas que favorecen el proceso de búsqueda de una identidad, también pueden contaminarse de otro tipo de conductas como la autolesión y suicidio, que constituyen “soluciones aparentes” o formas disfuncionales de regular el dolor emocional. Es por ello, por lo que resulta fundamental que los profesionales de Salud Mental intervengan desarrollando un plan individual de tratamiento que tenga como objetivo evitar que este comportamiento se cronifique y consolide, pudiendo evolucionar, junto a la interacción sinérgica de otros síntomas, en un trastorno mental grave.
