Depresión resistente a tratamiento VS Secundarismos farmacológicos: Sobremedicación como inductor suicida.

Presentación del caso.
La definición más utilizada en la literatura médica para la Depresión resistente es la de una respuesta insuficiente posterior a uno o dos esquemas de tratamiento antidepresivo que ha sido optimizado en dosis, administrado por un tiempo adecuado (usualmente entre ocho y doce semanas) y en el que se tiene un nivel de certeza elevado sobre la adherencia y cumplimiento del mismo por parte del paciente.
En cuanto a efecto secundario se define como un efecto causado por un medicamento que inicialmente no se buscaba cuando se prescribió este tratamiento.
En este caso nos encontramos con una paciente diagnosticada de episodios depresivos recurrentes, de predominio estacional (Otoño) que fueron tratados con Citalopram 20 mg y Clorazepato Dipotásico presentando buena respuesta y llegando a la remisión completa con posterior retirada de tratamiento. En este nuevo episodio depresivo se inicia una escalada terapeútica con múltiples combinaciones de fármacos y aumento de dosis de los mismos que desemboca en un intento autolítico por sobreingesta medicamentosa que requiere ingreso en la UCI. La paciente refiere como inductor suicida la clínica consistente y mantenida de astenia progresiva, somnolencia matutina, sensación de embotamiento, sedación, apato-abulia y sentimiento de incapacidad, que tanto paciente como marido ponen en relación al aumento de dosis de Benzodiacepinas, llegando la paciente a sentirse un estorbo para la familia.
Durante su estancia en la UCI se le retira la mayor parte de los psicofármacos que tenía pautados y a su ingreso en la Unidad de Hospitalización psiquiátrica se mantiene únicamente tratamiento con Venlafaxina retard 150 mg/día, Mirtazapina 15 mg/día y se mantiene tratamiento con clonazepam pautado en UCI, desapareciendo rápidamente la sensación de torpeza y fatiga constante, con mejoría del estado de ánimo desde el inicio del internamiento, sin aparición de clínica ansiosa con crítica completa de la tentativa.
Por lo tanto nos encontramos ante la pregunta, ¿escasa respuesta y mala evolución del episodio depresivo o sobremedicación con excesivos efectos secundarios?
