Crónica de una muerte anunciada

Varón de 61 años de raza blanca traído por 061 tras ahorcamiento, colgado de un árbol. A la llegada del 061 se encontraba en asistolia y con cianosis central. Se inició masaje cardiaco y se colocó Igel por intubación difícil.
La esposa refería problemas económicos de larga data y situación de paro laboral, por los que nunca había consultado en salud mental, así como “avisos” múltiples que había interpretado como llamadas de atención por parte del paciente. Ambos procedían de sendos divorcios previos.
En TC craneal se apreciaba pérdida de la diferenciación sustancia blanca/gris así como de los ganglios basales, compatible con encefalopatía hipóxico-isquémica; y el EEG mostraba grado severo de afectación cerebral difusa y estatus mioclónico, en relación con encefalopatía hipóxica.
Finalmente, el paciente entró en coma cerebral por encefalopatía hipóxico-isquémica severa y fue trasladado a UCI.
Se sabe que algunos de los factores de riesgo suicida a tener en cuenta en pacientes adultos son la edad superior a 50 años, el sexo masculino, la raza blanca, el desempleo, la pérdida de status social y los divorcios previos, así como la elección de métodos agresivos y la emisión de “mensajes” o “alertas” previas a la consumación. Todo ello supone una información muy valiosa a tener en cuenta a la hora de prevenir el paso al acto en estos pacientes y proporcionar un abordaje efectivo.
