Abordaje en red de un caso de suicidio

Introducción: El abordaje del paciente suicida es complejo, requiriendo en ocasiones de múltiples profesionales y de distintos procesos: manejo del riesgo, tratamiento de síntomas, empoderamiento del paciente, implicación de la familia, “working through” de los conflictos que originan el malestar del paciente, abordaje práctico de problemas concretos en la vida del sujeto tratado, etc. Atender simultáneamente todos estos frentes resulta complicado, pero necesario.
Material y métodos: una médico de atención primaria (MAP) remitió al psiquiatra a una mujer de 50 años diagnosticada de distimia y en tratamiento crónico con múltiples antidepresivos, benzodiacepinas y antipsicóticos. Refirió que la paciente le había contado que sufría habitualmente abusos sexuales por parte de un familiar. Se negaba a denunciar judicialmente y amenazaba con suicidarse si se lo contábamos al marido o denunciábamos.
En el trabajo con el psiquiatra, se buscó reforzar la alianza terapéutica y ayudarla a denunciar el problema. Se le dio cita con Psicología, pero nunca acudió. Se descubrió que la trabajadora social ya conocía el caso pero estaba chantajeado a no actuar bajo amenaza de suicidio. Tras meses de trabajo, se pactó con la paciente que denunciaríamos si dejaba de asistir a las citas, e hicimos una comunicación judicial cuando esto ocurrió.
Se recuperó el contacto con la paciente y pudimos trabajar con ella, con comunicación fluida, la MAP, el psiquiatra, la trabajadora social y la psicóloga, aunque esta última no llegó a ver a la paciente. A lo largo del proceso presentó mejorías y empeoramientos de ánimo, con fluctuación de la ideación autolítica, a pesar del tratamiento psicofarmacológico. Progresivamente fue haciéndose cargo de su conflicto. La paciente, por iniciativa propia, le contó el problema en la consulta a su marido. Tras lo cual se suicidó.
Resultado
Logramos una adecuada comunicación entre el equipo terapéutico, la paciente y, al final, el marido. La paciente se empoderó en el afrontamiento del conflicto, detuvo el abuso, pidió ayuda e inició la reorganización de su vida socio-familiar. Sin embargo, en un proceso altamente emocional y de un gran riesgo de suicidio, no logramos evitar su trágico final.
Conclusiones
La colaboración en red de múltiples profesionales (psiquiatras, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales, servicios jurídicos, etc) es fundamental en casos de suicidio. La comunicación dentro del equipo, con la implicación del propio paciente y, en ocasiones de la familia, es esencial para abordar problemas complejos. Sin embargo, es importante evitar ilusiones de control omnipotente de la situación e, incluso en casos en los que procesalmente se ha actuado bien, el resultado puede ser nefasto.
Bibliografía
Fuster Martínez, M. El trabajo en red. Nuevas metodologías en la protección de la infancia. Ayuntamiento de Lorquí. Descargado el 4 de marzo de 2016. Disponible en http://www.ayuntamientodelorqui.es/documentos/gobiernoabiert
