Dolor crónico como factor de riesgo en suicidio.

Introducción: El suicidio siempre ha sido un tema tabú en la sociedad, pero hoy en día es una realidad con una incidencia cada vez mayor. En 2015 se registraron en España según el instituto nacional de estadística 3.602 casos de suicidio. Tiene una etiopatogenia multifactorial, por lo que debemos considerar factores biológicos, genéticos, psicológicos, personales, sociales y familiares; así como estresantes puntuales. El dolor crónico presente en algunas enfermedades, pueden provocan una incapacidad importante, y a la larga síntomas depresivos, debido a la desesperanza ante los tratamientos recibidos y la falta de respuesta de estos. Estos sentimientos pueden llevar asociados ideas de muerte, y ante la no mejoría, finalmente el suicidio consumado.
Objetivos: Mediante la realización de esta revisión pretendemos valorar si el dolor crónico es un factor de riesgo para el suicidio, con la intención de realizar una correcta intervención en este tipo de pacientes para intentar prevenirlo.
Metodología: Se ha realizado una revisión sistemática de la bibliografía científica existente en Medline, Embase, PsycINFO, Cochrane Central Register of Controlled Trials y Uptodate sobre el dolor crónico como factor de riesgo para el suicidio, empleando como palabras clave: suicide ,chronic pain, chronic disease.
Resultados: En la bibliografía se describe que la limitación de las actividades diarias, así como el dolor resistente al tratamiento, aumenta el riesgo de suicidio, sobre todo si esta situación provoca sintomatología depresiva en los pacientes. (Kim, 2016) El riesgo aumenta más, si los pacientes son de sexo másculino, y han realizado intentos previos. (Wilson et al., 2016). La escala SCS (Suicide cognitive Scale), puede utilizarse para valorar los pensamientos suicidas y el riesgo actual. El equipo de Brian et al, realizaron una versión abreviada específica para los pacientes con dolor crónico, debido a la alta incidencia de suicidios en esta población. (Bryan et al., 2017)
Conclusiones: El dolor crónico es un factor de riesgo de intento de suicidio y de suicidio consumado. La desesperanza que sienten los pacientes y el dolor mantenido son los factores que más se relacionan con el empeoramiento de la clínica depresiva. Es importante realizar un seguimiento estrecho de estos pacientes, así como un acompañamiento para intentar que mejore su calidad de vida. Pensamos que el realizar un programa de prevención de suicidio en estos pacientes podría ser muy beneficioso, así como terapias de grupo.
