Importancia del aboradaje inicial. A propósito de un caso de autoestigma.

Paciente varón de 56 años, soltero. Es el tercero de 4 hermanos. Refieren infancia muy conflictiva, con maltrato psicólogíco y físico del padre hacia la madre y de ambos hacia los hijos. El paciente convive con sus padres, de 87 y 83 años. Su madre tiene antecedentes psiquiátricos previos “neurótica”, presenta cáncer de mama y Síndrome de Diogenes. antecedentes psiquiátricos filiados en la línea paterna. Tras volver del servicio militar, coincidiendo con un supuesto consumo de tóxicos presentó un epiosodio psicótico, con ideas de perjuicio y persecución, con importante repercusión conductual. Presentó un ingreso en hospital psiquiátrico provincial de Sevilla y tras ello fue incapacitado legalmente. Se le prescribió tratamiento con haloperidol y lorazepam. El paciente recuerda como una muy mala experiencia las características del ingreso, lo cual ha marcado su evolución posterior, negándose a acudir a cualquier dispositivo de salud mental y siendo motivo de disputa continua con sus padres. Su médico de cabecera ha mantenido el mismo tratamiento que le prescribieron y su madre le ha medicado a escondidas, camuflando el haloperidol en las comidas según el estado del paciente, estando durante algunos periodos de tiempo sin tratamiento. El paciente no ha llegado a independizarse, ha convivido siempre con sus padres, a pesar de las frecuentes discusiones y reproches por el ingreso en hospital psiquiátrico. El paciente percibe una pensión no contributiva, la cual adminsitra su padre, la gasta principalmente en comida precocinada. Pasea habitaulemente por el pueblo, inclusio se maneja bien con los medios de transporte, realizando visitas a la capital. En cuanto a sus actividades de ocio le gustaba el cine de terror y la pintura, actividad que tuvo que abandonar porque las condiciones del piso donde viven no lo posibilita. Mantienen escasa red social. El domicilio familiar se encuentra en malas condiciones higiénicas, la madre acumula comida precocinada y cubos en el baño.
El paciente ingresa en UHSM Valme derivado desde el servicio de Endocrinología de Hospital Virgen del Rocio, donde se encuentra ingresado tras intervención quirúrgica del segundo dedo del pie izquierdo provocado por diabetes desconocida y mal controlada. El paciente presenta una fuga del hospital cuando es valorado por psiquiatría de enlace, siendo encontrado por las fuerzas de orden público y devuelto al hospital. Tras estabilización orgánica lo trasladan a nuestra Unidad para contención, valoración y tratamiento. Durante la hospitalización no se han observado síntomas psicóticos activos. Acepta permanecer hospitalizado y el tratamiento que consideremos oportuno. Durante el ingreso no se han observado síntomas psicóticos. Se realizan curas diarias del pie, con buena evolución de las heridas. Además se le instaura tratamiento con insulina por la diabetes. Se queja de déficit visual, solicitamos interconsulta a oftalmología, diagnosticándose de retinopatía diabética severa y edema de mácula. Se trabaja pautas dietéticas y adherencia al tratamiento. Dada las circuntancias sociales y de vivienda, se inicia trámites para recurso residencial urgente y mientras se resuelve, va a vivir a casa de una de sus hermanas.
