Eficacia de tratamiento en los pródromos de la psicosis. A propósito de un caso.

Paciente varón de 24 años. Convive con sus padres y su hermana de 19 años. El padre trabajaba casi todo el día, siendo la madre la que se hizo cargo de la crianza de los niños. Se adaptó bien a la escolarización obligatoria, muy inquieto pero sin problemas de conducta en el colegio y buena relación con mayores e iguales. Cuando el paciente tenía unos 10 años el padre sufre un episodio depresivo a raiz de problemas de estrés laboral, comentan que era dependiente para practicamente todas las tareas de la vida diaria. Comienza seguimiento y tratamiento en USMC de referencia tanto por psicología como por psiquiatría. El padre ha tenido varias recaidas a los largo de estos años aunque no saben precisar fechas, en la actualidad es pensionista desde hace unos 5-6 años y ha tenido una recaida reciente. Cuando el padre deja de trabajar, el paciente decide no continuar los estudios debido a las dificultades económicas y comienza a trabajar en tareas de albañilería con su tio. En este tiempo comenzó con dolor de las muelas del juicio y comienza a recluirse en su casa, abandonando progresivamente las relaciones sociales, de ocio, laborales y formativas.. Revisando la historia clínica del padre, se recoge inactividad, quejas somáticas, múltiples visitas a distintos especialistas y una dependencia total de la familia. La madre refeire que suele sobreproteger a la familia y tener mayor sentido de responsabilidad en el núcleo familiar. Comenta que en primavera del 2016 decide abandonar el domicilio familiar. El paciente decide quedarse cuidando de su padre y la hermana decide irse con la madre. En este periodo el paciente presenta ánimo triste y comienza a presentar imágenes de sangre y cuchillos, asi como alucinaciones auditivas imperativas. Ante tal clínica, la madre decide volver al domicilio familiar. Entre tanto, la hermana se ha quedado embarazada del novio, volviendo ambos al comicilio familiar.
La madre había soliciado citas en USMC de referencia en varias ocasiones, negándose el paciente a acudir. Acude a una sóla cita hace unos meses en la que se le prescribe olanzapina, abandonando dicho tratamiento a los pocos días, no acude a cita de revisión. El paciente ingresa en UHSM tras venoclisis, hecho que realiza de una forma fría e incongruente, sin expresar desencadenante ni ideas autolíticas previas.
Se orienta el cuadro como un síndrome delirante alucinatorio a filiar y se inicia tratamiento con olanzapina. Se aborda en tema del conflicto entre los padres, tornéndose irritable, hostil e insultante, abandonando el despacho, inabordable a cualquier intervención.
La evolución del paciente ha sido positiva, ha verbalizado ideas delirantes de perjuicio y alucianciones visuales y auditivas impositivas. Éstas se han mantenido pero con menor repercusión afectiva y conductual. Durante los permisos ha realizado salidas con la madre y se ha encontrado más animado, con ilusiones e iniciativa. Durante el ingreso se ha iniciado derivación an Hospital de día, dada la gravedad de la conducta autolítica, la situación de aislamiento y el conflicto familiar latente por ahora inabordable.
