¿A la tercera, va la vencida? Intentos de suicidio y Trastorno Delirante Crónico

Introducción:
El Trastorno Delirante Crónico (TDC) es un trastorno psicótico complejo y poco investigado en la literatura médica. En general se acepta que su prevalencia es del 0,03%, siendo la edad de inicio alrededor de los 40 años y los tipos más frecuentes de delirio, el persecutorio y el celotípico. La frecuencia de aparición de conductas suicidas en TDC está entre el 8-21%, similar a la que aparece en pacientes con diagnóstico de esquizofrenia.
Objetivo:
1. Señalar la escasez de estudios sobre el TDC.
2. Resaltar la importancia de valorar la comorbilidad con sintomatología depresiva.
Metodología:
Presentamos el caso clínico de un varón de 49 años diagnosticado de TDC en 2001, con antecedentes de más de 10 ingresos psiquiátricos previos por descompensación psicótica y cumplimiento irregular del tratamiento.
Tras planificar el intento bastantes días, la mañana del ingreso despertó con la intención de llevarlo a cabo. Intentó ahorcarse en dos ocasiones sucesivas. La primera vez fue frustrada por la inestabilidad del lazo que había realizado. Seguidamente volvió a intentarlo y, tras la rotura de la cuerda, se precipitó al suelo desde una altura de unos 3 metros, sufriendo una fractura del hueso calcáneo del pie derecho.
Como motivos del intento comenta el desbordamiento y cansancio ante la situación de acoso y persecución que lleva viviendo desde hace años por una mafia que actúa en su contra con el propósito de difamarle, espiándole y contando los delitos que ha cometido a las personas que le rodean con el fin de incitarlas a que actúen en su contra y desgastarle hasta que no tenga más opción que el suicidio.
Se evidenció un ánimo depresivo franco, de varios meses de evolución, con apatía, desesperanza, anhedonia, sentimientos de culpa, hiporexia, sin presentar ideación delirante de culpa, ruina o hipocondría, pero que había influido en la vivencia delirante de persecución y en la realización del intento autolitico.
Resultados:
Durante su ingreso fue diagnosticado de TDC y Episodio depresivo moderado-grave. Se reajustó el tratamiento escalando Clozapina hasta 300mg/día y se inició tratamiento antidepresivo con Venlafaxina 150 mg/dia, potenciándose con Aripiprazol 10 mg/ día.
Al alta, el núcleo delirante persiste pero se ha ido distanciando afectivamente hasta reducir de forma notable la angustia y la repercusión funcional asociada. Por otra parte, la sintomatología depresiva ha mejorado, mostrándose cada vez menos aislado, más sonriente, comunicativo y participando activamente en la rehabilitación de su fractura.
Discusión y Conclusiones:
En los estudios hechos con pacientes con esquizofrenia de años de evolución se ha demostrado que la duración de la enfermedad, el tiempo sin recibir tratamiento de la psicosis, la presencia de síntomas depresivos concomitantes, la desesperanza y los intentos previos de suicidio son factores que aumentan el riesgo suicida.
Es importante indagar sobre sintomatología de tinte afectivo en pacientes con TDC, para poder intervenir a tiempo y reducir el riesgo suicida. Son necesarios más estudios, que estimen la comorbilidad TDC y Depresión, así como el posible valor pronóstico que puede aportar el tratamiento antidepresivo en la disminución del riesgo suicida.
