El monologuista al que suplantaron la identidad

TÍTULO: El monologuista al que suplantaron la identidad
Datos personales:
Varón de 60 años de edad, que vive en pareja desde hace 8 años, sin hijos. Profesional sanitario, ya jubilado tras un IAM en 2015.
Antecedentes personales somáticos: Cardiopatía isquémica que debutó en 2015 con un IAM. Hernia discal, artrosis rotuliana.
Antecedentes personales psiquiátricos: Primer contacto en la USMC de zona hace 17 años por cuadro de ansiedad, con alta a los pocos meses. Personalidad previa: extrovertido, alegre, muy sociable.
Historia actual:
El paciente ingresa por primera vez en la Unidad de Agudos por presentar sufrimiento diario intenso, derivado de la vivencia de haber cometido errores en la gestión de su dinero en los últimos años y de haber perjudicado a su vecino. Su pareja manifiesta que los auto reproches son ilógicos, infundados o desproporcionados. Existe un conflicto real con un vecino que estaba acosando al matrimonio. Se describe estado de ánimo ansioso, con manifestaciones físicas y temor por su salud. Preocupación por sus propias conductas, reprochándose haber estado haciendo las deposiciones en el baño averiado y con ello molestando al vecino, con lo que llega a hacerse sus deposiciones encima para evitar ir al wc. Durante el ingreso por el IAM existió un error administrativo que modificó sus apellidos en la tarjeta sanitaria, a partir de lo cual el paciente estructura una vivencia de suplantación de identidad y temática delirante de ruina. El ingreso dura aproximadamente 2 meses, con orientación diagnóstica de Hipocondría delirante. El paciente mejora con risperidona y mirtazapina.
Meses después, vuelve a ingresar en la Unidad de Hospitalización de Salud Mental. Días atrás había sido dado de alta de Medicina Interna por un cuadro de síndrome serotoninérgico-colinérgico secundario. El paciente presenta inquietud psicomotriz, incontinencia urinaria, disfagia intermitente, hipotimia e indiferencia por el entorno. La temática delirante del anterior ingreso, predominando la inhibición psicomotriz, la bradipsiquia, la hipotimia, la incontinencia urinaria y fecal y la hiporexia. No existe ideación autolítica.
Se ensayan diversos antidepresivos, solos o en combinación, además de potenciación con litio, con escasa respuesta. Finalmente la combinación Bupropión + Fluoxetina resulta eficaz, apareciendo entonces un paciente locuaz, extrovertido que hace monólogos durante las comidas para entretener al personal y el resto de pacientes. La temática delirante sigue ausente. El paciente es dado de alta con el diagnóstico de Episodio depresivo grave sin síntomas psicóticos.
Discusión:
Para realizar un adecuado diagnóstico en Salud Mental es fundamental tener en cuenta la evolución temporal del cuadro clínico, es decir, un diagnóstico longitudinal y no transversal de un episodio aislado. En este caso, vemos dos episodios de hospitalización muy cercanos en el tiempo con una psicopatología radicalmente diferente, la primera en la que lo que predominaba era lo psicótico (ideación delirante de suplantación) y un ánimo ansioso secundario a ello, y la segunda en la que se daban síntomas propios de una depresión inhibida, grave, sin asomo de temática delirante. Se orienta finalmente como Trastorno Esquizoafectivo, que se encuentra a caballo entre los trastornos afectivos y la esquizofrenia.
