Síntomas motores, ¿Enfermedad de Parkinson o trastorno mental?

Varón de 45 años, soltero, sin hijos, vecino de un pueblo, donde vive solo. Hasta hace 4 años el paciente residía con su padre, ya fallecido y enfermo de Parkinson. Inactivo laboralmente.
Antecedentes personales psiquiátricos: En 1994 precisó atención psicológica en la USMC de zona por trastorno adaptativo. Desde 2014 realiza seguimiento ambulatorio por clínica ansioso-depresiva.
Antecedentes familiares psiquiátricos: Abuela materna: depresión, fallecimiento por suicidio (precipitación). Tío (por línea materna): Drogodependencia, fallecimiento por suicidio (ahorcamiento).
Historia actual:
Derivado para ingreso programado por riesgo autolítico en Enero de 2016. El paciente manifiesta dificultades de manejo en su domicilio, requiriendo ayuda para su aseo personal y el mantenimiento de su casa, necesita que le cocinen, que le hagan las tareas del hogar. Lo notan torpe al caminar, inclinando el tronco hacia delante, sin balanceo de brazos y con pasos cortos, con pérdida de fuerza generalizada, temblores de miembros superiores, dificultad a la hora de alimentarse. El paciente expresa sentimientos de desesperanza, de soledad y problemas económicos.
Exploración psicopatológica:
Consciente, colaborador, orientado. Marcha parkinsoniana. Temblor de MMSS. Rigidez en rueda dentada. Facies hipomímica. Lenguaje al inicio disártrico, monocorde e hipofónico, que se iba volviendo más fluido a medida que avanzaba su discurso. Sentimientos de desesperanza. Apatía. Hipotimia subjetiva. No ideación delirante. No alteraciones sensoperceptivas. Ideación de muerte no estructurada. Juicio de realidad conservado.
Evolución:
Aunque la primera impresión nos hizo pensar en una enfermedad de Parkinson (existían antecedentes familiares), las pruebas complementarias fueron normales (incluida RMN cráneo), y en las sucesivas entrevistas se fueron poniendo de manifiesto diferentes conflictos interpersonales no resueltos (homosexualidad, soledad, problemática económica, fallecimiento de los padres) y rasgos de personalidad de tipo inmaduro, lo que orienta el diagnóstico al de un Trastorno Histriónico de la Personalidad, en el que se está manifestando una clínica motora a modo de conversión.
El paciente, además de intervenciones urgentes por parte de Atención Primaria y de la USMC, de zona, ha reingresado cinco veces durante el último año, con clínica similar, lo que nos lleva a plantearnos su vulnerabilidad y deterioro funcional.
Discusión:
En relación al diagnóstico de Trastorno Histriónico de la Personalidad, en este caso clínico, destaca el hecho de que se trata de un varón, menos habitual, en el que aparece la parálisis funcional de un grupo de movimientos y la afonía, como síntomas conversivos ante la aparición de un conjunto de conflictos intrapsíquicos y con el entorno que el paciente es incapaz de asimilar o resolver. La expresión sintomática guarda relación con vivencias del paciente (enfermedad del padre, fallecimiento de la madre).
Aunque el diagnóstico no corresponde a los incluidos en el Trastorno Mental Grave (F20, F21, F22, F24, F25, F28, F29, F31, F33.2, F33.3, F60.0, F60.3, F60.1 (CIE-10)), datos como las repercusiones negativas en diferentes áreas de su funcionamiento personal como su vida cotidiana, empleo, relaciones interpersonales, la evolución prolongada en el tiempo (que hace sospechar cronicidad futura), y la necesidad de intervenciones continuadas y coordinadas, nos hacen considerarlo como tal.
