¿urgencia psiquiátrica?

A continuación, presentamos el caso de un paciente de 50 años diagnósticado de T. Personalidad Límite y T. consumo de sustancias. Conocido por múltiples atenciones en el servicio de Urgencias y hospitalizaciones en la unidad de agudos de psiquiatría de Cáceres, solicitando en numerosos ingresos el Alta Voluntaria. Antecedentes de consumo de heroína y cocaína, abstinente según refiere en la actualidad. Consumo activo de alcohol, en patrón de abuso (hasta 6 litros de cervezas/día). Niega otros tóxicos. Como antecedentes médicos destacan VIH en tratamiento antiretroviral de forma irregular y VHC (no realiza tratamiento). Acude hasta en tres ocasiones en el último mes al servicio de urgencia por ingesta de cuerpo extraño (cuchilla), no envueltas. No dolor a la palpación. No naúseas ni vómitos. Refiere que no “puede más” y “quiere que se le cure su depresión” por lo que solicita ingreso en la Unidad de Hospitalización Breve. Ante el riesgo elevado de perforación, se explica al paciente el procedimiento a seguir y se avisa al cirujano de guardia para valoración del mismo. En un primer lugar el paciente asegura entenderlo y acepta permanecer en observación hasta nueva valoración pero posteriormente comienza a quitarse las vías y se marcha del servicio de forma voluntaria.
Exploración física: Consciente, orientado y colaborador. Bien hidratado y perfundido. Hemodinámicamente estable. Afebril. TA 130/60. No se visualizan heridas inciso cortantes ni signos de sangrado activo en cavidad oral. Abdomen blando y depresible, sin masas ni megalias, no doloroso a la palpación sin signos de irritación peritoneal.
Pruebas coplementarias:
1)Analítica URGENCIAS:
-Hemograma: Hb 14; Hto 41.7%; No leucocitosis ni neutrofilia.
-Coagulación sin alteraciones
-Bioquímica sin alteraciones.
2)Rx Tórax: No imagen de neumoperitoneo.
3)Rx Abdomen: Se visualiza cuerpo extraño radiolúcido a nivel de L2-L3, compatible con cuchilla.
Destacar el riesgo elevado de autolisis en pacientes diagnosticados de T. Límite de personalidad. Dado los rasgos de personalidad principales de estos pacientes (impulsividad e intolerancia a la frustración) se hace complicado el manejo de los mismos en situaciones de riesgo. En numerosas ocasiones, a pesar de entender el procedimiento a seguir los pacientes deciden marcharse del servicio de urgencia poniendo así en riesgo su propia vida. Todo ello se complica aún mas si se le suma el consumo de tóxicos como en el caso presentado anteriormente (patología dual). Proponemos un seguimiento más estrecho e intensivo en los casos donde se presente comorbilidades entre distintos diagnósticos psiquiátricos.
