¿A la sexta va la vencida?. Descripción de un duelo Intracarcelario

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, etc.). Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene una dimensión física, cognitiva, filosófica y de la conducta que es vital en el comportamiento humano y que ha sido muy estudiado a lo largo de la historia. La psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kübler-Ross (1926-2004) en su libro “On death and dying” publicado en 1969, presentó por primera vez un modelo explicativo sobre las 5 etapas del duelo, en el que se postula un proceso por el cual la gente lidia con la tragedia, especialmente cuando es diagnosticada con una enfermedad terminal o una pérdida catastrófica, en cinco etapas distintas: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
El desarrollo del duelo puede complicarse y se asocia como factor de riego de conductas suicidas en el caso de usuarios que cumplen condena en alguno de los centros penitenciarios de nuestro país, en los cuales según los últimos datos actualizados de 2018, el suicidio es la tercera causa de muerte (15.7%) dentro del total de personas fallecidas.
El caso que presentamos basa sobre un presidiario de 29 años (desde hace 10 años en prisión), el cual tras el fallecimiento de su madre y al no poder despedirse de ella ni acudir a su funeral comenzó posteriormente con una serie de alteraciones conductuales con falta de control de impulsos como modo de paliar la “ansiedad” que le generaba el no poder haberse despedido de su madre.
Durante un periodo de 5 meses posteriores al fallecimiento de su madre fue llevado a 3 hospitales distintos (según su cambio de centro penitenciario) en los que predominaba la ingesta de cuerpos extraños sin intencionalidad suicida, pero sí como método “ansiolítico”. Se registraron un total de 6 visitas a urgencias por ingestión de cuerpos extraños, comenzando desde el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, pasando por el Hospital Universitario Virgen del Rocío de la misma provincia y finalizando en el Hospital Universitario Reina Sofía con una ingestión de 20 pilas tipo “AA” y una llave. Tras una laparotomía urgente y el seguimiento del caso por parte de los profesionales médicos de salud mental y de instituciones penitenciarias el usuario se encuentra actualmente estable sin volver a observarse alteraciones conductuales 6 meses después del último suceso.
El objetivo fundamental de la exposición de dicho caso es valorar la evaluación y evolución del proceso adaptativo de este usuario presidiario dentro los servicios sanitarios de Andalucía y los centros dependientes de instituciones penitenciarias dentro de dicha comunidad.
