Intentos autolíticos como síntoma asociado a encefalitis límbica autoinmune

Mujer de 41 años sin antecedentes psiquiátricos, cuenta únicamente con una intervención de by-pass gástrico por obesidad mórbida diez años antes. Atendida inicialmente por psiquiatría de guardia, hace seis años, tras valoración por neurología por episodios paroxísticos no epileptiformes, en estos episodios la paciente pierde el conocimiento y presenta crisis aparentemente tónico-clónicas generalizadas, en ocasiones con pérdida de control de esfínteres, con amnesia posterior, el período de amnesia llega a alcanzar diez años antes del episodio. Dada la presentación abigarrada y variable y su aparente relación con crisis de ansiedad se sospecha de un origen psicógeno. Tras una nueva crisis la paciente se deriva al centro de Salud Mental con la orientación diagnóstica de episodio disociativo y la adición de tratamiento neuroléptico a la medicación antiepiléptica. A lo largo de los dos años siguientes la paciente sigue presentando crisis epileptiformes por lo que es tratada por neurología con antiepiléticos, a pesar de la normalidad de las pruebas complementarias, y por psiquiatría por sintomatología ansiosodepresiva en relación a las crisis. En este periodo la sospecha diagnóstica por parte de neurología sigue siendo la de crisis no epileptiformes de probable origen psicógeno. Hace tres años acude nuevamente a urgencias por presentar un incremento de la frecuencia de las crisis y en la exploración refiere la presencia de una sensación visual súbita, una especie de destello en el campo visual izquierdo con posterior pérdida de visión y que se sigue de pérdida de conciencia con automatismos orodeglutorios y manuales. Ante la presencia de estos síntomas y la refractariedad tanto a tratamiento epiléptico como psicofarmacológico (se le ha tratado con ansiolíticos, antidepresivos y neurolépticos) y psicoterapéutico se sospecha de epilepsia límbica de origen autoinmune. Se solicitan pruebas complementarias que confirman el diagnóstico y se inicia tratamiento con inmunoglobulinas con mejoría a nivel tanto de las crisis epilépticas como de la psicopatología asociada (ánimo hipotímico, ansiedad, insomnio, alteraciones sensoperceptivas e irritabilidad) sin embargo la mejoría no suele durar más de tres meses. A esto se añade que en los últimos meses la paciente ha comenzado a realizar intentos autolíticos de alta letalidad de forma impulsiva, sin planificación o ideación previa y con amnesia del período anterior al intento autolítico. Éstos han consistido en intoxicaciones graves por alcohol y en la administración de insulina en grandes cantidades. Estas conductas autolíticas no se acompañan de sintomatología psiquiátrica destacable salvo insomnio puntual, ansiedad o ánimo hipotímico leve. Todo ello nos hace sospechar que puede tratarse de un síntoma más de la encefalitis autoinmune ya que los intentos de autolisis se están dando a la vez que una reagudización de la encefalitis autoinmune. En este momento la paciente se encuentra ingresada en el servicio de neurología y se ha iniciado un nuevo ciclo de inmunoglobulinas.
