¿Psicosis cicloide o nuevo efecto adverso de AstraZeneca? Desestigmatizando la locura en tiempos de Covid-19. FINALISTA Psiquiatría General (MIR)

El caso presentado trata de una mujer de 44 años de edad con antecedentes familiares de depresión postparto por parte de su madre y cuadros depresivos en familiares de primer grado. Antecedentes personales de seguimiento en Salud Mental por episodios ansiosodepresivos en contexto de mayor estrés laboral, con tratamiento antidepresivo actualmente.
Acompañada al Servicio de Urgencias horas después de la administración de la vacuna AstraZeneca por episodio de horas de evolución enmarcado por importante inquietud psicomotriz con exaltación eufórica, ideación autolítica, desorganización conductual y del pensamiento con un discurso incoherente con pararrespuestas y risas inmotivadas. Posterior amnesia retrógrada del episodio. No se objetivó conducta alucinatoria durante la valoración psiquiátrica ni clínica psicótica, si bien se infería por el contexto señalado según información externa. No refería consumo de tóxicos. Se programó ingreso en la Unidad de Hospitalización para valoración diagnóstica.
Durante el ingreso, a nivel farmacológico, se reintrodujo su tratamiento habitual con Sertralina 100mg/día, añadiendo Olanzapina 5mg/día, acompañada de ansiolítico con lorazepam 3mg/día, tolerando adecuadamente el tratamiento, sin referir secundarismos añadidos, con rápida respuesta y remisión de la sintomatología psicótica en menos de veinticuatro horas, con un discurso coherente e informativo, centrado en la entrevista y persistiendo el fallo mnésico referente al episodio que propició el ingreso. No verbalizó ideación autolítica durante el ingreso, con planes futuros realistas y planificados. Se objetivó tendencia a la clinofilia con hipersomnia durante los tres primeros días de ingreso.
Según información externa, adecuado nivel de funcionalidad previo al ingreso, con un estilo de vida bien estructurado y personalidad premórbida con rasgos obsesivos y anancásticos con tendencia a la minusvalorización, señalando empeoramiento anímico en las últimas semanas.
Aunque se contactó con el Servicio de Farmacovigilancia descartando otras notificaciones de episodios psicóticos agudos tras la vacunación, se objetivaron factores estresores clave en los días previos al ingreso como insomnio global y marcada ansiedad, infiriendo todo ello un probable cuadro de psicosis cicloide.
Tras la rápida mejoría clínica con normalización conductual y a nivel de la esfera del sueño, así como la ausencia de recurrencias de sintomatología psicótica, se procedió al alta terapéutica con posterior seguimiento por parte de su CSM y aviso a Farmacovigilancia.
La psicosis cicloide es un concepto diagnóstico que se ha desarrollado en Europa durante los últimos 120 años, englobando trastornos psicóticos agudos, recurrentes y benignos cuya sintomatología no es típicamente afectiva ni esquizofrénica, sino esencialmente polimorfa, siendo importante reconocer su diagnóstico, evitando así que los pacientes sean erróneamente diagnosticados y estigmatizados de esquizofrenia, con las consecuentes repercusiones terapéuticas que ello conlleva.
Si bien nos encontramos ante una situación epidemiológica excepcional por el Covid-19 en la cual es importante considerar factores adversos secundarios a la vacunación, parece razonable pensar en el diagnóstico de psicosis cicloide ante un trastorno primario y transitorio de los neurotransmisores, con un patrón sintomático característico que predice buena recuperación interepisódica en la gran mayoría de casos con adecuada respuesta al tratamiento antipsicótico.
