El impacto del SARS-CoV-2 en la Salud Mental, estudio de un caso clínico.

La pandemia provocada por el Sars-CoV-2 ha generado un importante impacto en nuestra sociedad y consecuentemente, en la salud mental. En este aspecto, se ha evidenciado un aumento de la ansiedad, preocupaciones sobre contagio y alteraciones en el sueño, lo que genera un incremento de la demanda en Salud Mental [1;2]. Otro efecto a destacar ha sido el económico. Según El World Travel and Tourism Council, 50 millones de trabajos relacionados con el sector del turismo se encuentran en riesgo [3]. Asimismo, un estudio de la empresa ManpowerGroup ha analizado el número de afiliados perdidos entre febrero y abril de 2019 a la Seguridad Social, constatando que equivalen a la pérdida registrada en los nueve primeros meses de la crisis financiera, entre septiembre de 2008 y marzo de 2009 o los dos primeros años de la crisis de 1991-94.
Nuestro objetivo es analizar la nueva demanda generada por la situación de pandemia y establecer un tratamiento básico efectivo, mediando el análisis de un caso clínico.
Se trata de un varón de 62 años, casado, padre de 2 hijos, con antecedentes somáticos de insuficiencia renal, obesidad y artrosis y sin antecedentes personales de salud mental. Es derivado desde Atención Primaria por “tristeza, ansiedad e insomnio en relación con despido laboral hace 2 meses”. En la primera consulta relata situación socio-laboral compleja iniciada como consecuencia de la situación epidemiológica actual: despido tras 15 años de su puesto habitual, escasos ingresos económicos en el domicilio desde entonces y deudas monetarias que han generado problemas intrafamiliares, así como dificultades interpersonales para comenzar nuevo proyecto personal. Asocia leve apatía, anhedonia, insomnio, cierto aislamiento social, así como pensamientos rumiativos e ideas pasivas de muerte, sin estructuración ni planificación que aparecen como fantasía de escape a la circunstancia planteada.
Se establece como diagnóstico, Trastorno Adaptativo (F43.2) y se proponen como estrategias terapéuticas, el tratamiento farmacológico con lorazepam 1mg, medidas no farmacológicas (ejercicio físico, higiene del sueño, meditación), así como la realización de 6 sesiones de 30 minutos de Terapia de Resolución de Problemas. Tras 6 semanas de la aplicación de estas medidas, se objetivó una mejoría significativa de la clínica por la que inició seguimiento, hasta su casi completa resolución. Las ideas tanáticas, el insomnio y el aislamento social, desaparecieron por completo, permitiendo la aceptación de su situación actual y el inicio de un nuevo proyecto vital.
A pesar de no constituir gravedad y de la buena respuesta a la intervención profesional con resolución adecuada, el caso que relatamos aquí representa el intenso y negativo efecto psicopatológico de la actual emergencia sanitaria, tal como se evidencian en los estudios realizados a lo largo del último año, que ponen en relación el virus con la salud mental. El tratamiento de este caso puede ser un ejemplo beneficioso para pacientes con patología similar, pudiendo ser tratados de forma efectiva por el personal médico formado. Aunque es una frase ya manida, no debemos minusvalorar su importancia: la próxima ola será la de la salud mental, y es importante estar preparados.
1. Roy D., Tripathy SS., Kar S.K., Nivedita S., Verma S.K., Kaushal V. Study of knowledge, attitude, anxiety & perceived mental healthcare need in Indian population during COVID-19 pandemic. Asian J. Psychiatr. 2020;51
2. Szcześniak D., Gładka A., Misiak B., Cyran A., Rymaszewska J. The SARS-CoV-2 and mental health: From biological mechanisms to social consequences. Prog Neuropsychopharmacol Biol Psychiatry. 2021 Jan 10
3. Nicola M., Alsafi Z., Sohrabi C., Kerwan A., Al-Jabir A., Losifidis C., Agha M., Aghaf R. The socio-economic implications of the coronavirus pandemic (COVID-19): A review. Int J Surg. 2020 Jun; 78: 185–193.
