El papel de la Ketamina en el tratamiento de los episodios depresivos graves: a propósito de un caso.

Caso clínico sobre un varón de 51 años que acude al Servicio de Urgencias de un hospital terciario por intento autolítico grave al intentar defenestrarse viviendo en un 13º piso. La mujer del paciente presencia el episodio y llama a los Servicios de Emergencias, que trasladan al paciente al hospital.
En el Servicio de Urgencias, el paciente refiere encontrarse desde hace un mes con mayor sentimiento de tristeza y de desesperanza, con tendencia a la clinofilia y al aislamiento en el domicilio, y con aparición y aumento progresivo de ideación autolítica que culmina en el episodio actual. El paciente identifica su despido laboral reciente como desencadenante, y manifiesta clara circadianeidad de los síntomas marcada por un empeoramiento matutino de los mismos. Durante la entrevista el paciente se muestra colaborador, con destacada angustia y labilidad afectiva, tendente al llanto. Su cara manifiesta intenso sufrimiento; el discurso está centrado en su gran malestar y en su temor de paso al acto, con un aumento de la latencia pregunta-respuesta y un tono monocorde.
Se trata de un hombre casado, con tres hijos, que trabajaba como economista en una empresa hasta que fue despedido de manera repentina e inesperada. Como antecedentes de interés destaca el diagnóstico de Trastorno Afectivo Bipolar que debutó hace ocho años con un episodio maníaco tras el cual realizó un viraje depresivo que precisó ingreso hospitalario. Durante la fase depresiva el paciente realizó varios intentos autolíticos que él mismo abortó. Su medicación habitual incluye Depakine Crono 1000 mg/día (desayuno y cena); Venlafaxina 75 mg/día (desayuno); Lorazepam 1 mg a demanda.
Ante la elevada letalidad del episodio actual y teniendo en consideración los previos intentos autolíticos ocurridos durante la fase depresiva de su enfermedad, se decide ingreso en la Unidad de Agudos de Psiquiatría para contención, estabilización del estado del ánimo, y posible ajuste del tratamiento farmacológico.
A su ingreso en la Unidad se inicia tratamiento con Ketamina 40 mg en perfusión, recibiendo un total de cuatro sesiones. Las primeras dos sesiones se realizan dentro de las primeras 72 horas del ingreso (el primer y el tercer día). La tercera sesión se realiza pasados 7 días desde el ingreso, y la cuarta se introduce a los 6 días de la tercera como dosis de mantenimiento. Desde la primera sesión el paciente refiere alivio y disminución de la ideación autolítica. Tras dos sesiones de Ketamina la ideación autolítica ha desaparecido por completo, se objetiva un aumento de la capacidad volitiva del paciente y una disminución progresiva de la clínica afectiva mayor; el paciente se muestra esperanzado y recupera su capacidad de disfrute. Por otra parte, ante el predominio del polo depresivo, se inicia tratamiento con litio (1200 mg/día) y se retira el depakine. Al alta el paciente se encuentra eutímico, tranquilo y con planes de futuro estructurados.
Este caso pretende ilustrar la utilidad y la eficacia del tratamiento con Ketamina para conseguir una rápida mejoría de la clínica afectiva en pacientes con episodios depresivos graves e intentos autolíticos de gran letalidad.
