Testosterona, impulsividad y conducta suicida

Introducción y objetivo
La testosterona es una hormona esteroide que interviene en la diferenciación testicular, cerebral y en el desarrollo de los caracteres sexuales primarios y secundarios. Gran parte de la literatura describe el efecto de esta hormona sobre las conductas de agresividad, dominancia, impulsividad, líbido, entre otras. Varios estudios sugieren una asociación entre la testosterona y la conducta suicida.
Métodos
Revisión de la bibliografía disponible acerca de la relación entre los niveles de testosterona y su relación con la impulsividad y conducta suicida a través de un caso clínico.
Resultados
Se presenta el caso clínico de una paciente de 33 años, de etnia gitana, soltera, con una hija de 11 años. Reside en piso compartido con una amiga. Como antecedentes biográficos importantes, destaca que la paciente abandonó su familia y lugar de origen hace años por no estar de acuerdo con su cultura y costumbres.
Cuenta con antecedentes psiquiátricos de un ingreso en Psiquiatría en 2010, diagnosticada de Trastorno depresivo NE y Trastorno de personalidad NE. Desde entonces en seguimiento irregular en consultas de Salud Mental, hasta abandono de manera voluntaria del seguimiento. Actualmente, 9 años más tarde, solicita una nueva consulta, por iniciativa propia, por disforia de género. Refiere no sentirse identificada con su cuerpo, desde hace tiempo y sentir cierto rechazo hacia sus caracteres sexuales primarios y secundarios. Se realiza interconsulta al Servicio de Endocrinología para valoración de inicio de tratamiento hormonal con testosterona 16.2 mg/g 2 pulsos al día. A los 4 días de iniciar el tratamiento realiza un intento autolítico medicamentoso. La paciente no había presentado intentos autolíticos previos ni ideación suicida.
Conclusiones
La literatura muestra que hombres jóvenes que poseen una alta concentración de testosterona también presentan una mayor frecuencia de conductas tales como: agresión, mayor dominancia y mantenimiento del estatus social, inclinación por competir con otros individuos, aumento en la expresión de conductas de riesgo, incremento de la hostilidad hacia otros individuos, identificación de posibles competidores, entre otras. Resultados similares han sido reportados también en mujeres con altas concentraciones de testosterona.
Es razonable proponer que el comportamiento suicida en hombres jóvenes puede estar asociado con mayores niveles de testosterona, mientras que en hombres mayores los niveles disminuidos de testosterona se relacionan con síntomas depresivos y reducción del funcionamiento cognitivo. Estas condiciones están asociadas con la conducta suicida y podrían mediar en el efecto del descenso de testosterona en el suicidio.
